¿De qué hablaremos?
- ¿Qué quiero yo y qué aprendí que debía querer? Identificar expectativas familiares, sociales y profesionales que influyen en nuestras decisiones.
- Confianza no es tener certeza. Aprender a tomar decisiones aun cuando no existe una respuesta perfecta y asumir que elegir también implica renunciar.
- Construir criterio propio. Escuchar consejos y aprender de otros sin entregarles la decisión sobre nuestra vida.
- La comparación como medida equivocada. Dejar de evaluar el propio camino con los tiempos, logros y definiciones de éxito de los demás.
- Cambiar de opinión también es decidir. Entender la evolución, la reinvención y los cambios de rumbo como parte de una trayectoria, no necesariamente como errores.
- Definir tu propia medida del éxito. Preguntarnos qué quiero construir, qué estoy dispuesta a sacrificar —y qué no— para conseguirlo.
